El actual sistema monetario se sostiene sobre pilares de deuda y especulación, generando profundas desigualdades y crisis recurrentes. Este artículo propone una rebelión financiera consciente y urgente, basada en la exposición de los fallos históricos y los mecanismos de expropiación que alimentan la financiarización.
La financiarización como hegemonía del rentismo
Desde la ruptura del patrón oro en 1971, el capitalismo ha derivado hacia un modelo de rentismo y patrimonialismo extremo. Las élites financieras aprovechan la emisión de crédito para inflar burbujas de activos, alejándose cada vez más de la producción real y concentrando la riqueza.
Según datos recientes, el 97% del dinero en circulación se crea vía préstamos bancarios, no depósitos. Esta creación apalancada de poder adquisitivo ficticio ha disparado precios en mercados inmobiliarios, bursátiles y de materias primas.
El dinero creado por bancos privados
Los bancos privados, al otorgar un préstamo, generan un depósito equivalente. Alejandro Nadal describe este proceso como el momento en que “los préstamos crean depósitos en lugar de al revés”. Esto invierte la causalidad clásica y otorga un privilegio casi absoluto al sistema financiero.
La independencia de los bancos centrales impide a los gobiernos financiar gasto social directamente, obligándolos a emitir deuda pública con elevados tipos de interés. En España, más del 10% del gasto estatal se destina al pago de intereses, alimentando una máquina de succión permanente de recursos públicos.
Historia de crisis financieras y hitos críticos
Para comprender el dinero obsoleto y sus fallos históricos, conviene repasar brevemente hitos clave que ilustran el ciclo de euforia y colapso.
Desigualdad y crisis de consumo
Salarios estancados desde la ofensiva neoliberal de los años setenta obligan a las familias a compensar su poder de compra con crédito masivo y rentas financieras no salariales. Michel Husson advertía: “Si las inversiones estancan y los salarios bajan, el consumo se sostiene con deuda”.
Este modelo incrementa la fragilidad: la quiebra de miles de hogares ante la incapacidad de pagar cuotas encadena despidos, caídas de demanda y recesión.
Burbujas especulativas y apalancamiento
La especulación, desprovista de valor intrínseco, alimenta burbujas de activos que se inflan mediante apalancamiento. Al estallar, provocan pérdidas masivas que son socializadas mediante rescates.
Los mecanismos básicos se resumen en tres tipos de delirios financieros:
- Especulativos: incrementan precios sin respaldo real.
- Piramidales (Ponzi): necesitan nuevos inversores para sostener retornos.
- Burbujas de deuda: crecen hasta que la carga de intereses quiebra al conjunto.
Mecanismos de expropiación y ciclo darwiniano
Cuando una burbuja estalla, las entidades con mayor músculo financiero adquieren activos depreciados. Este ciclo darwiniano de crisis y reconcentración transfiere riqueza de los más débiles a los súper grupos.
La constancia de estos episodios evidencia que el dinero no desaparece: simplemente cambia de manos, reforzando el poder de las élites financieras una y otra vez.
Camino hacia la rebelión: Propuestas y estrategias
Romper estas reglas requiere creatividad, solidaridad y determinación. A continuación, algunas líneas de acción que cualquier ciudadano o colectivo puede adoptar:
- Promover monedas sociales o comunitarias que circulen al margen del crédito bancario.
- Impulsar la regulación de la creación de dinero para limitar el apalancamiento excesivo.
- Fomentar la transparencia en contratos financieros y procesos de rescate.
- Apoyar iniciativas de banca pública o cooperativa con mandato social.
- Organizar auditorías ciudadanas de la deuda y exigir auditorías externas.
El objetivo es desligar el flujo monetario de la especulación y recentrarlo en la producción y el bienestar colectivo. Solo así podremos reconfigurar un sistema equitativo y sostenible.
Conclusión: Más allá de la protesta, la acción
Esta rebelión no se limita a pancartas o consignas: exige transformación estructural. La exposición de las raíces históricas y los mecanismos de expropiación nos brinda una hoja de ruta para actuar. Como advirtió Anselm Jappe, el crédito se volvió un “mecanismo encasquillado” desde los años setenta. Ahora es momento de desmontarlo.
La verdadera fuerza radica en la coordinación comunitaria y la presión política. Sumemos esfuerzos para crear alternativas financieras éticas, sostenibles y democratizadas. La rebelión financiera está al alcance de todos, siempre que dejemos atrás las reglas de un dinero obsoleto.
Referencias
- https://rebelion.org/de-que-hablamos-cuando-hablamos-de-financiarizacion/
- https://rebelion.org/crisis-pop-auge-y-caida-del-delirio-financiero/
- https://rebelion.org/la-pregunta-del-millon-a-donde-fue-a-parar-el-dinero-perdido-con-la-crisis-financiera/
- https://www.ig.com/es/ideas-de-trading-y-noticias/-que-es-una-depresion--una-recesion--una-crisis-economica-o-un-e-230316
- https://www.bancosantander.es/glosario/recesion-economica
- https://rebelion.org/de-nuevo-sobre-el-impasse-economico-historico-del-capitalismo-mundial/
- https://www.caixabankresearch.com/es/economia-y-mercados/actividad-y-crecimiento/politica-economica-frente-inestabilidad-financiera







